lunes, 13 de diciembre de 2010

Siguen sonando las alarmas

Foto: Cortesía Wilmer Escalona/Notitarde
¿Cómo reconocer que llegó el mes de diciembre?, preguntaba una de las tantas cadenas que envía la gente a través del teléfono. "Porque suenan las gaitas, porque se siente el olor a hallaca y porque comienza a perder el Magallanes", responde el mismo mensaje multidestinatario, como broma hacia los aficionados navieros. Y es que continúan sonando las alarmas dentro del equipo Navegantes puesto que ya van cinco derrotas consecutivas (sin incluir la jornada de ayer viernes ante Bravos de Margarita en Porlamar) que, sumadas al balance de la semana anterior (una victoria y tres reveses), se han traducido en el descenso del club al cuarto lugar en la tabla de posiciones (igualado con Tigres de Aragua); cuando hace no mucho llegó a estar, aunque por un momento, en la cima de la clasificación.
Y las cosas se tornan de todo menos fáciles para Magallanes.

La tabla de posiciones está tan estrecha que hasta Tiburones de La Guaira, constante sotanero durante el transcurso de la presente campaña, posee oportunidades reales de colarse entre las cinco novenas que disputarán el "todos contra todos" en el mes de enero (los del litoral tienen balance de 12-4 en los últimos 16 desafíos). De paso, revisando el resto del calendario que le dapara a la nave, solamente cinco encuentros serán en Valencia y 11 fuera del estadio José Bernardo Pérez. Por más que Magallanes sea el conjunto con más aficionados en el país, con presencia en cada uno de los siete estadios donde se alberga la pelota, nada se compara con jugar en tu casa, en tu terreno.
El peor picheo de la liga lo comparten Magallanes y (los sotaneros) Tiburones, con efectividad colectiva (ambos) de 4.11. Aunque la gerencia turca se está moviendo, de eso no cabe la menor duda, pues contrataron a cuatro lanzadores nuevos, de los cuales ya debutaron tres.
Sin embargo, a veces pareciera enredarse cuando la situación no lo amerita.

El jueves temprano anunciaron el despido del lanzador Shairon Martis (abría esa noche ante Tigres) y en su lugar entraría en el roster el criollo José Sánchez. Cuando llegamos al estadio vemos a Martis estirándose y preparándose para su apertura, ignorando que había sido cesanteado. "A mi no me han dicho nada", comentó, mientras se dirigía al bullpen para estirar su brazo. Consultamos con Phil Regan, coach de picheo, y confirmó que Martis era el abridor. Podrán entender la confusión de todos los representantes de la prensa que allí estábamos, cuando faltaban minutos para la voz de play ball.
A punto de comenzar el encuentro la gerencia del Magallanes convoca a una rueda de prensa improvisada para aclarar la situación (cosa que terminó de extrañar a los medios de comunicación), y fue entonces cuando Luis Blasini (gerente deportivo) informó que la liga había rechazado la inclusión de Sánchez por Martis en la plantilla.

El curazoleño al final sí inició ante los aragüeños y después debía abandonar el club. "Se va porque se tiene que ir", fue la explicación que nos dieron.

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