Siempre que está por arrancar una nueva temporada del beisbol venezolano, la directiva del equipo Navegantes del Magallanes desempolva su tradicional frase y le brinda una 'palabra de aliento' a sus seguidores, para tratar de convencerlos que en esta ocasión todo será distinto: "apenas cayó el out 27, apenas le dijimos adiós al campeonato anterior, comenzamos a trabajar en la próxima campaña".
Pues esta noche, cuando caiga el out 27 en Puerto La Cruz y Magallanes se despida definitivamente de la zafra 2010-11, la Junta Administradora deberá reflexionar un poco más a fondo y trabajar un poco más fuerte de cara al siguiente torneo, porque ya van cinco veces que el equipo queda fuera del Round Robin en los últimos ocho años.
La situación, sin lugar a dudas, es preocupante.
Luis Blasini, gerente deportivo del club, durante una improvisada conferencia de prensa el martes en el estadio José Bernardo Pérez de Valencia señaló que todavía no es tiempo para hablar del futuro; pero que está tranquilo porque en cinco de los últimos ocho meses (incluyendo la zafra 2009-10), el conjunto ha estado en el primer lugar.
"Ante todo tengo que hacer un análisis y preparar el informe de lo que fue este año, para entregárselo a la directiva", explicó el ejecutivo. "Ellos tomarán su decisión. A partir de ahí se podrá comenzar a estructurar y planificar lo que será el equipo durante la próxima temporada. Yo estoy tranquilo".
En lo que fue su última conversación con los medios de comunicación en esta moribunda temporada (al menos en Valencia), Blasini concluyó que diciembre fue vital en la debacle del navío (un dato más que obvio) puesto que llegó ayer a la serie ante Caribes de Anzoátegui con marca de 5-17 en el mes.
Aunque cueste creerlo, la debacle de los bucaneros comenzó desde el mismo momento en que Carlos García (Manager del Año en la campaña 2009-10) dijo que retrasaría su llegada. El efecto de este anuncio no pegó tan duro porque el equipo contaba con Frank Kremblas (coach de banco) como carta bajo la manga de manera provisional, a quien muchos recuerdan por llevar a Leones del Caracas hasta la final, un par de zafras atrás.
Kremblas asumió el reto y mantuvo a la nave con rumbo fijo, sólida entre el segundo y el primer lugar. Todo esto hasta que la incomodidad le pegara a mediados de noviembre y decidiera marcharse, dejando al Magallanes con balance de 17-12.
"Kremblas nunca se sintió a gusto con el rol de manager", comentó hace unos días Giuseppe Palmisano, presidente de la junta administradora de la novena. "Le ofrecimos de todo para que se quedara. También los peloteros estaban acostumbrados a la manera como dirigía García".
En los siguientes 20 encuentros, con Gregorio Machado a la cabeza (y Phil Regan como coach de pitcheo), los Navegantes dejaron marca de 7-13 y cayeron fuera de la clasificación.
Le llegó el turno a Dan Radison y la historia murió el martes ante Caracas.
Pues esta noche, cuando caiga el out 27 en Puerto La Cruz y Magallanes se despida definitivamente de la zafra 2010-11, la Junta Administradora deberá reflexionar un poco más a fondo y trabajar un poco más fuerte de cara al siguiente torneo, porque ya van cinco veces que el equipo queda fuera del Round Robin en los últimos ocho años.
La situación, sin lugar a dudas, es preocupante.
Luis Blasini, gerente deportivo del club, durante una improvisada conferencia de prensa el martes en el estadio José Bernardo Pérez de Valencia señaló que todavía no es tiempo para hablar del futuro; pero que está tranquilo porque en cinco de los últimos ocho meses (incluyendo la zafra 2009-10), el conjunto ha estado en el primer lugar.
"Ante todo tengo que hacer un análisis y preparar el informe de lo que fue este año, para entregárselo a la directiva", explicó el ejecutivo. "Ellos tomarán su decisión. A partir de ahí se podrá comenzar a estructurar y planificar lo que será el equipo durante la próxima temporada. Yo estoy tranquilo".
En lo que fue su última conversación con los medios de comunicación en esta moribunda temporada (al menos en Valencia), Blasini concluyó que diciembre fue vital en la debacle del navío (un dato más que obvio) puesto que llegó ayer a la serie ante Caribes de Anzoátegui con marca de 5-17 en el mes.
Aunque cueste creerlo, la debacle de los bucaneros comenzó desde el mismo momento en que Carlos García (Manager del Año en la campaña 2009-10) dijo que retrasaría su llegada. El efecto de este anuncio no pegó tan duro porque el equipo contaba con Frank Kremblas (coach de banco) como carta bajo la manga de manera provisional, a quien muchos recuerdan por llevar a Leones del Caracas hasta la final, un par de zafras atrás.
Kremblas asumió el reto y mantuvo a la nave con rumbo fijo, sólida entre el segundo y el primer lugar. Todo esto hasta que la incomodidad le pegara a mediados de noviembre y decidiera marcharse, dejando al Magallanes con balance de 17-12.
"Kremblas nunca se sintió a gusto con el rol de manager", comentó hace unos días Giuseppe Palmisano, presidente de la junta administradora de la novena. "Le ofrecimos de todo para que se quedara. También los peloteros estaban acostumbrados a la manera como dirigía García".
En los siguientes 20 encuentros, con Gregorio Machado a la cabeza (y Phil Regan como coach de pitcheo), los Navegantes dejaron marca de 7-13 y cayeron fuera de la clasificación.
Le llegó el turno a Dan Radison y la historia murió el martes ante Caracas.








